Rutina
Despertó de golpe. La cabeza le dolía espantosamente. Como si el corazón ya no estuviera en su pecho, sino en su cabeza. Dos corazones. Tres corazones. Dos pequeños corazones lentos y mordientes, uno a cada lado de la frente y uno grande, más mordiente todavía, en la mollera. Ya la luz de l más »
Por LITERANOVA, el 24-09-11, en aburridos,
aspirinas,
divorcios,
dormitorio,
dos corazones,
edulcorante,
leche descremada,
lentos,
rubi,
sabor amargo,
tres corazones.









